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miércoles, 26 de septiembre de 2012

MALTRATO INFANTIL - ¿Cómo reconocer si existe algún problema?


COMO RECONOCER SI MI HIJ@ HA
 SUFRIDO O SUFRE MALTRATO INFANTIL


Si tu bebé pasa cualquier cantidad de tiempo lejos de ti — ya sea con una niñera, un familiar o en una guardería — es normal que te preocupes por su seguridad. Y al igual que cualquier padre, probablemente te preguntarás si eres capaz de notar si tu bebé ha sido maltratado.


Algunos padres pasan por alto las señales de abuso porque no quieren enfrentar lo que está sucediendo. Por otra parte, aún cuando se mantengan atentos a síntomas físicos y cambios de comportamiento que pudieran indicar malos tratos, a veces es difícil descubrir qué sucedió exactamente cuando tú no estás presente.

"Uno siempre está jugando un juego de adivinanzas", dice Kathy Baxter, directora del Consejo de Abuso Infantil de San Francisco. "Un bebé puede tener muchas otras razones para estar quisquilloso o volverse retraído. Pero los padres conocen muy bien a sus hijos, así que déjate guiar por tu instinto".

Como tu bebé o niño pequeño no puede decirte lo que está pasando, descubrir si lo han maltratado puede ser aún más difícil que en el caso de un niño mayor. Lo que puedes hacer es observarlo detenidamente en busca de señales que te muestren si algo no está bien. Algunos padres descubren signos de abuso — tales como hemorragias internas y lesiones — sólo cuando llevan a su bebé al médico porque no deja de llorar o está demasiado irritable. 



SEÑALES A TENER EN CUENTA 
 Un niño que ha recibido malos tratos físicos puede:


• Llorar y batallar cuando tenga que ir a la guardería, o parecer asustado alrededor de quien lo cuida o de otros adultos.  

Llegar a casa con inexplicables moretones, rasguños, quemaduras, huesos rotos, ojos negros, cortaduras, mordeduras u otras lesiones. Las lesiones repetitivas de cualquier tipo pueden ser una señal de peligro.


 Ten en cuenta que las señales del síndrome del bebé sacudido (SBS), el cual ocurre con mayor frecuencia en bebés que han sido sacudidos en momentos de rabia, pueden ser leves o severas. Las lesiones ocasionadas por sacudir a un bebé generalmente ocurren en los niños menores de 2 años, aunque a veces el síndrome se manifiesta en niños de hasta 5 años.

Un bebé con SBS puede tener los ojos vidriosos, estar rígido, letárgico, irritable, tener una disminución de apetito, dificultad para alimentarse o vómitos. Puede costarle trabajo enfocar la mirada en un objeto o levantar la cabeza. En casos severos, puede tener dificultad para respirar, o puede tener convulsiones, insuficiencia cardiaca, coma y pérdida del conocimiento.

Si sospechas que tu bebé está sufriendo del síndrome del bebé sacudido, llama inmediatamente al servicio de urgencias (911 en EE.UU.) Cada minuto cuenta en términos del daño que un bebé con síndrome del bebé sacudido puede sufrir. 



  Un bebé que ha sido víctima de abuso emocional puede:

 
 • Mostrar problemas de comportamiento o cambios tales como rechazar el afecto de los padres o, alternativamente, volverse excesivamente apegado. 

• Perder el apetito.
 
• Tener pesadillas o dificultad para dormir.  



Un bebé que ha sido víctima de abuso sexual puede:



• Tener sangrado o moretones en o alrededor del área genital. 

• Tener dificultad para sentarse, posiblemente a causa del dolor genital o anal.
 
• Sufrir de infecciones de las vías urinarias. 



Estando atento a cualquier cambio inexplicable  en su comportamiento o aspecto.

Fíjese sobre todo en los siguientes puntos:

 

  • Cualquier lesión o herida que no tenga explicación aparente

  • Lesiones repetidas, incluso  si aparecen accidentales

  • Explicaciones contradictorias por parte de la niñera sobre el origen de las lesiones del pequeño

  • Moretones con la forma de una mano; quemaduras cuyo aspecto sugiere que no se trato de algo incidental; marcas de cuerdas, cinturones u otros objetos en el cuerpo

  • Moretones, infecciones y sangrado en la zona genital o anal

  • Un niño que ya lleva mucho tiempo usando el inodoro comienza a tener percances sin ninguna explicación lógica

  • Un comportamiento abiertamente sexual e inapropiado para el niño. (Tenga cuidado de no confundir la curiosidad infantil y el deseo normal de explorar su propio cuerpo con algo más siniestro. Por ejemplo, es normal que los niños de tres a cuatro años de edad se masturben y que adquieran un interés hacia la sexualidad.)




Como recomendación general, si su hijo ha estado asistiendo tranquilamente  al lugar donde lo cuidan por cierto tiempo  y de un momento a otro empieza a resistirse, intente buscar posibles explicaciones, pero no asuma automáticamente lo peor. Este cambio de actitud puede ser el reflejo de una nueva etapa por la que está pasando su hijo.

 

Entre los siete y nueve meses de edad, por ejemplo, la mayoría de los bebes se asustan ante un “extraño”, que puede ser cualquier persona distinta al papá o a la mamá. Entre los trece o dieciocho meses, la mayoría de los niños pasan por una fase  de ansiedad ante los desconocidos, aferrándose  a sus padres cuando éstos intentan marcharse. Si no encuentra una explicación razonable  al cambio de comportamiento de su hijo, pida consejo al pediatra antes de poner en marcha una investigación en la guardería.


Por último, preste atención al modo en que su hijo juega y habla. Los cuantos que inventa,  los dibujos que hace y las fantasías que representa son el reflejo de sus experiencias, intereses y temores recientes. Si el pequeño ha vivido algo desagradable, es posible que salga a la luz en sus juegos, aun cuando no pueda manifestárselo de otra forma. Aprenda a leer ese lenguaje especial.
 

 

Si tienes alguna preocupación sobre la posibilidad de abuso, actúa de inmediato. Cuanto antes resuelvas el problema, mejor será para tu hijo. Habla con la persona que cuida a tu hijo para observar sus reacciones. Si esa conversación no te saca de dudas o calma tu preocupación, busca en la guía telefónica el número de contacto de una organismo dedicado a prevenir o acabar con el maltrato infantil. Lo encontrarás bajo las palabras "Maltrato infantil", "Abuso infantil" o, en inglés, "Child abuse". También puedes llamar al Departamento de Recursos Humanos de tu ciudad, si existe uno, o incluso directamente a las autoridades o la policía.




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